El uruguayo mas ingenioso del mundo es Martín Bautes

El verano uruguayo suele venir acompañado de un enemigo silencioso y zumbador: el mosquito. Pero este año, un ingenioso uruguayo le encontró la vuelta a la tortura del dengue y los repelentes. Martín Bautes ha sido declarado el uruguayo mas ingenioso del mundo y se llevó anoche el codiciado Premio Ingenio, el máximo galardón a la mente más brillante y resolutiva del país.

El premio Ingenioso Uruguay de Bautes

La gala, que tuvo lugar en el imponente Auditorio Polivalente del CART y fue conducida por la divulgadora Agustina Ingolson, premió a las mentes más disruptivas de la nación. El jurado, compuesto por la biotecnóloga Elena Poi, el ingeniero en renovables Felipe Vhampan y la emprendedora Valentina Rodríguez, tuvo que filtrar decenas de proyectos de robótica agrícola, diseño sustentable y arte digital. Sin embargo, la solución más pragmática y contundente fue la de Bautes.

¿De qué se trata el «Aeroescudo Eólico»?

Básicamente, es un escudo de fuerza invisible y 100% ecológico. Sin enchufes, sin aerosoles tóxicos y sin pilas. El dispositivo captura la brisa natural para crear una microturbulencia descendente que desestabiliza el vuelo de los insectos.
A esto se le suma una red de succión pasiva, activada por una miniturbina, que termina de sellar el destino de los mosquitos. Mientras el mundo busca soluciones químicas agresivas, Bautes apostó por la física básica. Los datos que presentó el jurado son contundentes: una reducción del 90% de los mosquitos en un radio de diez metros.
martin bautes premio ingenio
Lejos de los laboratorios de alta complejidad, la genialidad de Bautes nació en la pura cotidianeidad. «La idea surgió de una tarde de mate en el porche, harto de bañarme en repelente y ver cómo los bichos nos ganaban la partida», contó el flamante ganador al recibir su trofeo, una pieza de vidrio reciclado que premia la transparencia y la innovación.

Otros premios Ingenioso Uruguay

La noche también reconoció a otros visionarios en categorías como «Ingenio Social», «Tecnología Verde» y «Resolución Cotidiana», reafirmando que la inteligencia uruguaya no tiene techo. Con la temporada estival a la vuelta de la esquina y el alerta por dengue siempre presente, el Aeroescudo no es solo un triunfo de la ciencia ciudadana; es, literalmente, un respiro para los pulmones y la piel de todos.